« Ni de izquierdas ni de derechas », « Ni machismo ni feminismo ». Aún sin digerir tan ecuménicos eslóganes, tenemos una nueva bandera que oscila entre dorados cantos de sirena: ni frío ni calor. En su discurso ante la ONU, Trump recogió el guante de la comunidad científica y tiñó sus advertencias de un amarillo burlesco al considerar incoherente alertar al mismo tiempo del calentamiento global y del enfriamiento del clima. Ante tal desconcierto, la lógica del presidente de E